Hace por lo menos 3 meses que la hice, pero recuerdo perfectamente el sabor y la textura de esta deliciosa y diferente tarta.
El sabor es el del arroz con leche aromatizado con limón y sin canela, porque no la lleva. La almendra le aporta un toque que recuerda a la tarta de Santiago y su textura es densa, nada similar al bizcocho, por lo que aunque no tiene su esponjosidad, el resultado no te deja indiferente. Sin duda la repetiré.
Elaboración:
- Hervir 200 g. de arroz, en un litro de leche con una pizca de sal, hasta que se absorva todo el líquido.
- Retirar del fuego y añadir el azúcar, las almendras crudas trituradas y la ralladura de la cáscara de un limón.
- Dejar que la mezcla se temple y después añadir los cuatro huevos.
- Remover bien la masa y verterla en un molde de 24 cm. de diámetro untado con mantequilla y espolvoreado con pan rallado.
- Hornear a 200ºC durante 1/2 hora aproximadamente (depende del horno). La tarta estará lista cuando se forme sobre ella una fina costra dorada y al pincharla con una aguja o palillo, salga limpio.
Aunque tal y como está sale deliciosa, incluyo el truco que propone la autora para que esta tarta sea si cabe más sabrosa. Yo no pude probarlo porque carecía del ingrediente:
"Añadir al arroz dos (y no más de dos) amaretos desmigajados hacia el final de la cocción, antes de incorporar los demás ingredientes. ¡Imperceptibles pero irresistibles!"
Los amaretti (singular amaretto, de amaro, ‘amargo’ en italiano) son galletas presentes en
todas las regiones de Italia
hechas a base de pasta de
almendra, elaborada con azúcar, clara de huevo, almendras dulces y amargas
y huesos de albaricoque.
También pueden incorporar especias, miel, leche, levadura y, especialmente en
las variedades industriales, conservantes. (Wikipedia)
Fotografías: Le Papillon Gris
Origen de la Receta: MammaMia. Edición de Cristina Bottari




