El naranjo está en flor y ¿qué mejor que acompañar estos cupcakes con la flor de azahar del naranjo?
La mezcla de zanahoria y naranja le aporta una suavidad insospechada al bizcocho y un sabor delicioso al unirlo a la crema de mascarpone.
La receta original lleva mantequilla, pero yo los he hecho con aceite y le he quitado un poco de azúcar a la crema de mascarpone, pues para mi gusto, está ya suficientemente dulce.
Vamos con la receta ...
Ingredientes (para 12 unidades)
8 cucharadas de aceite o mantequilla
115 g. de azúcar moreno
el zumo y la ralladura fina de 1 naranja pequeña
2 huevos grandes, ligeramente batidos
175 g. de zanahorias, ralladas
25 g. de nueces ligeramente trituradas
125 g. de harina
1 cucharadita de mezcla de especias molidas
1 1/2 cucharaditas de levadura en polvo
Para la cobertura de mascarpone
280 g. de mascarpone
3 cucharadas de azúcar glas (al gusto)
la ralladura de 1 naranja grande y si quieres un poco más para adornar
Elaboración:
Forrar una bandeja para 12 cupcakes con 12 moldes de papel.
Precalentar el horno a 180 ºC. Poner en un cuenco el aceite o la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar, la ralladura de naranja y batir hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. Incorporar poco a poco los huevos ligeramente batidos. Añadir la zanahoria, las nueces y el zumo de naranja y meclar bien.
Tamizar en un cuenco la harina, la mezcla de especias y la levadura y, con una cuchara de metal, incorporar a la preparación anterior.
Repartir la masa en los moldes. (Como la masa sube muy poco, se pueden llenar casi hasta arriba)
Hornear unos 25 minutos o hasta que la masa tenga una consistencia firme y de color dorado. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla metálica.
Preparación de la cobertura
Poner en un bol el queso, el azúcar glas y la ralladura de naranja y batir hasta obtener una mezcla homogénea.
Cuando los cupcakes se hayan enfriado, repartir la cobertura sobre ellos, con una espátula o un cuchillo de punta redonda, dándole una forma arremolinada (yo tengo que practicar más ...)
Dejar en el frigorífico hasta el momento de servirlos.



